lunes, 18 de julio de 2016

Lo que aprendí en Cadaqués.


Que soy mar y el mar ha venido para estar aquí conmigo. Que soy tierra y soy roca y soy viento que erosiona y estoy aquí para dejarme erosionar. Que el mar moja y escuece y cura, y el cielo espera, este cielo limpio tras la Tramontana. El cielo espera aunque a veces no sepamos dónde. No confiaba en la habilidad del mundo para agarrarme entre sus brazos, aunque era yo la que creía que me aferraba.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada