miércoles, 15 de febrero de 2012

enamorarse de Clarice Lispector.



¿Debo decir que ella se volvía loca por los soldados? Así era. Cuando veía a uno, pensaba con un estremecimiento de placer: ¿será él quien me mate?
(Clarice Lispector, La hora de la estrella)

martes, 7 de febrero de 2012

dos semanas a bajo cero.



El corazón es un fluido. Nadó desde tierras lejanas para llegar hasta nuestra orilla. No podemos pedirle más.

lunes, 6 de febrero de 2012

el lugar donde vagaban los pájaros.

(Brighton Pier, 5 p.m.)

He soñado que los pájaros eran sirenas en el muelle de Brighton que desaparecían al anochecer sumergidas en luces de colores. De eso hablábamos. Cuando llegué a casa no había nadie esperando. Quien dijo que la luz no bastaba nunca vivió en el norte. A veces, la luz es lo único suficiente: la luz no espera a nadie. Tú dijiste hace frío. Y dormimos sobre la nieve en lugar de ver.