lunes, 17 de octubre de 2016

Diario de Interrail IV. Bratislava.

"(...) Tú también has de echar raíces,
convertirte en árbol y madurar."
(Karin Boye)

Me desconozco y te reconozco en las aguas: calibro los sentimientos para que quepan en el equipaje. Hemos desayunado pan duro; no queda ni una gota de leche. El frío del verano nos sorprende al descender del barco. He querido llamarlo Bratislava como podría haber sido Ítaca. Las inclemencias del tiempo nos transforman (para peor, creo yo).

Eslovaquia es un país diminuto y muy joven, tan joven que se compromete con las causas tan rápido como puede dejar de hacerlo. En esta ciudad aprendo lo que significa devolver algo. El guía del free tour de Bratislava todavía no ha vivido la primavera de Praga, ni la Revolución del Terciopelo, ni siquiera contempló la caía del Muro de Berlín, aunque hable de todos estos eventos con una pasión febril en los ojos. Él es hijo de todo esto, y cuando habla con orgullo de su patria, se aferra a su deseo y nos explica que hay que encadenarlo al puente, como en el resto de ciudades que aman los cerrojos.

Pero el de Bratislava es un puente sin río lleno de candados cuya llaves se arroja a un pozo sin agua. No vaya a ser que, algún día, alguien quiera recuperarla.

1 comentario:

  1. "El universo siempre conspira a favor de los soñadores" Pailo Coelho♥♥

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