la pequeña viajera
moría explicando su muerte
sabios animales nostálgicos
visitaban su cuerpo caliente
(Alejandra Pizarnik)
pronuncio el nombre de las cosas tristes
que ya son viejas
y no lloro.
pronuncio tu nombre como un gato
que maúlla y se retuerce
en los brazos de otro.
pronuncio el silencio y tiemblo
ante el frío de la palabra,
defensa y soledad.
las luces se pasean por las calles
como lunas nuevas
y más brillantes.
las paredes derruidas por dentro
parecen limpias a primera vista.
porque el frío no se pronuncia
porque el silencio no se pronuncia
porque la muerte, tan abrazada a nuestros alientos,
nunca se pronuncia.
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